Fue tarde
cuando leí lo que decía tu abuela
y no alcancé
a trenzar mi tristeza
en la madeja
azabache que cuelga de mi talento
No alcance a
atrapar el dolor
y no puede
dejarlo escapar
para que se
lo lleve el viento
ella ya se había
mudado
al núcleo de
mis pupilas
y sé quedó navegando
en las heridas de mi alma
llegó sin
avisar a lacerar el arrecife
que alberga
el amor la vida y los sueños
y ahora anidó
en este tierno corazón mio
Sin
esperarla ya había besado el carmín de mis labios
ya había dejado
escapar palabras que hacen daño
dejándome un
sabor amargo en el alma
pero
prefiero tener la vela encendida
a pesar de la
tristeza que ahora habita en mi
y no maldecir la obscuridad del sendero recorrido
nunca dejare
de creer en la verdadera amistad
y seguiré
soñando pero con los pies en la tierra
y espero
despertar mañana de este mal sueño
y con el
canto del gorrión encontrar a esta bendita tristeza
desvanecida
en el azabache negro
que cuelga
de mi talento

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