martes, 12 de abril de 2016

Prisionero






Prisionero de la roca del mármol el granito
custodio de la alquimia vital
se escuchan en tus latidos los gritos que ingresaron  
a contarte, como duele la soledad del mundo

con tus magistrales manos esculpes la vida
has sembrado en la piedra
el germen de la semilla que hace  brotar
 primaveras desde los ocasos

levantas el fulgor que reposa en jardines ajenos
como si fuera una de tus más preciadas lágrimas
que brota desde tu alma al filo de tus parpados sedientos

tu carne cubierta de hollín de seda
huele a yerba mojada después de haber parido
vida eterna en el mármol, la roca o el granito

no temas, nadie se atreverá a arrebatar  tus sueños
porque sé que tú eres el gran sueño
que la fuerza necesita para soñar

y sé que el infinito es uno en el karma de tu ser
y el eres el dueño de la magia universal
y como tú dices, el último dueño de la piedra filosofal

Asoreth
Imàgen tomada de internet del Maestro Imas Nerak del Museo de arte PHI de Nobol

miércoles, 6 de abril de 2016

Desde el fondo de la vida





En el crepúsculo acorazado de puñales invisibles
busqué el rastro de tu sombra,
un instante tuyo, que para mí es eternidad,
que me diga que la esperanza aún no ha muerto

y encontré tan solo una ciudad amurallada,
un pozo profundo sin salida, una  oquedad afilada
que me despuebla y me vacía el alma,
no hay más el agua que brotaba de tus ojos de tu boca de tu cuerpo

Ya no hay más el alma de dos niños que se amaban.
queda un presente con  puertas cerradas
y un montón de cenizas y de escombros
colgados de la cal de unos huesos

y una niña amarrada a mis pupilas hace siglos
que contempla con tristeza desde el fondo de la vida
las trampas que trae consigo la muerte.

Asoreth

viernes, 1 de abril de 2016

Eres en mi ser





Desde  que no estas, mi alma viajera sin rumbo,
va al margen del camino y mi humedad se sabe nostalgia
en tierra abandonada, soplo migrante, en un segundo lo abarcaste todo
y te impregnaste en mis cuatro estaciones del delirio

y ahora regresas a tu origen de campos empinados
por la ausencia de cercas que te detengan,
espíritu encabritado que encuentra placidez y quietud
en el aguaje de la intensidad, de la roca, el granito, el mármol.

eres sabiduría que trasciende la historia de todos los tiempos y ausencias 
hiedra que exploró con fina avenencia y precisión
la potencia del oleaje vehemente de mis mares

deje de ser lo que yo era, espectro de soledades, verbo que no tiene sentido
con  piel destrozada en heridas de nostalgia,
eres en mí ser Legna, prisión que da libertad
y el sentido de la oquedad, que solo lo perfecciona.

Asoreth
Imagen tomada de internet del museo de Nobol . Ecuador

jueves, 31 de marzo de 2016

Esculpe éste polvo




Ven, esculpe con tus magistrales,
ásperas y delicadas manos, el  polvo,
que un día será, este mi templo,
con la grandiosidad que lo haces con el mármol y la piedra

como lo hace el viento en su despliegue, 
con las hojas secas
fluye en mis ansias como lo hace la noche
tras el rastro que deja el polvo de las estrellas

ven enciende mis bosques corporales,
y calma el oleaje de mis mares
has que brille hasta el holocausto
la hebra escarlata que me corre por las venas

deja que anochezca en la profundidad de mi mar,
en donde descansan las perlas,
hasta que tu lluvia fina, sigilosa me encienda
con su cadencia, y juntos los dos 
toquemos la arena en donde la semilla germina



Asoreth
Imagen tomada de internet

Hundida en mi utopía






Hundida en mi utopía, como mi último refugio
tratando de acallar este sentimiento provocado
por tu ausencia, vestida de un frio silencio que lo llevo
clavado como un unicornio en mi pecho

Hace que yo quiera partir al lugar del que nunca se vuelve
como una niña levitando colgada de tus besos
porque esta fue una experiencia de un naufragio
que ha sacudido con fuerza mi entereza

y ha hecho que estas cenizas mías sean arrasadas
por un furioso vendaval incierto, sin dejar huellas
de la calandria solitaria, que trato de escribir en el aire
con el último puñado de cenizas

desde el vacío obscuro y silencioso
de su galera de sueños de la cual no tuvo escape
porque el amor no da tregua, y mientras más se aleja,
se queda aferrado por siempre en la memoria.

Asoreth